Todavía se tiene la creencia de que aprender inglés es sinónimo de memorizar reglas, completar ejercicios y estudiar gramática durante horas. Sin embargo, a pesar de ese esfuerzo, el resultado suele ser el mismo: entender algunas cosas, pero no poder hablar en inglés con fluidez.
Entonces surge una pregunta clave: ¿realmente es necesario estudiar tanta gramática para aprender inglés?


